Algunos hábitos al volante no son tan buenos como se cree, algunas técnicas de conducción que se creen pueden ahorrar, pueden no ser tan beneficiosas.
A nadie nos gusta llevar el coche al taller, gastas dinero, pierdes tiempo y es incómodo, es por esto primordial un buen mantenimiento del vehículo como hemos aconsejado muchas veces en el BLOG, ya no sólo para ahorrar, sino por seguridad.
Un error muy común es no prestar atención al mantenimiento cuando tu coche o moto ya tiene más años, además a ésto le podemos sumar unos malos hábitos en la conducción que hacen sufrir la mecánica de los vehículos.
A continuación te daremos unos consejos para cuidar tu coche o moto al máximo corrigiendo esos malos hábitos que en mayor o menor medida todos tenemos al conducir:
- Conducción Agresiva: A todos nos emociona la aceleración (siempre con precaución y sin poner en peligro a los demás usuarios de la vía), pero esta práctica no ayuda mucho a ganar tiempo y tiene unos efectos poco positivos en nuestro vehículo, ese calentará mucho más el motor, desgastaremos más los neumáticos, gastará más combustible y en general sufrirán los frenos y caja de cambios.
- Conducción demasiado tranquila: Al contrario que el punto anterior, conducir a baja velocidad con marchas altas con el objetivo de ahorrar combustible puede dañar la transmisión.
- Alargar los mantenimientos: Este punto está claro, hay que mantener los líquidos en sus niveles óptimos y los aceites lubricantes en el mejor estado posible, haz los mantenimientos a los kilómetros recomendados.
- Acelerar de manera brusca: Si el motor no está aún a una temperatura adecuada, salir bruscamente en frío no es bueno para el desgaste del mismo.
- Mover la dirección con el coche parado: Sufren los neumáticos, la suspensión y las ruedas.
- Apurar la reserva: Con esta practica sufre la bomba de combustible, si alguna vez has tenido que sustituirla, sabrás que ¡no es barato!
Algunos consejos más:
- Usa siempre combustibles y aceites lubricantes adecuados y recomendados para tu vehículo.
- Lleva el historial de revisiones al día, tal y como recomienda el fabricante.
- Revisa periódicamente el nivel de aceite de motor, no sobrepases nunca el nivel máximo de aceite marcado (puede dañar el filtro antipartículas o el turbo).
- Usa Anticongelantes o Refrigerantes de buena calidad, no rellenes con agua del grifo (contiene cal) y puede dañar el circuito.
- Mantén siempre tus neumáticos en buen estado.
Con éstas sencillas pautas a corregir, ¡Ahorraremos tiempo y visitas al taller!
